
La Fundación UNIR Bolivia, a través de su Unidad de Análisis de Conflictos, presenta un análisis sobre la conflictividad social y política reciente.
El estudio identifica que la movilización social estuvo marcada por el encarecimiento del costo de vida, la falta de insumos productivos, las deficiencias en servicios públicos y la pugna electoral. Junio concentró los momentos más críticos, con enfrentamientos violentos vinculados al conflicto interno del MAS. Sin embargo, la respuesta ciudadana mostró rechazo a estas prácticas y favoreció un repliegue de los actores más radicalizados.
El desarrollo pacífico de las elecciones, pese a los riesgos previos, es un indicador de la vigencia del compromiso democrático de la sociedad boliviana. No obstante, persisten factores de riesgo: la segunda vuelta, la fragilidad institucional y la crisis económica, que podrían reactivar tensiones y movilizaciones.