Agenda Ciudadana

¿Qué demandan los ciudadanos y ciudadanas a los medios y candidatos en estas elecciones? Es la pregunta que responde la Agenda Ciudadana Elecciones 2009, una consulta cualitativa realizada por la Fundación UNIR en El Alto, Cobija, La Paz, Cochabamba, Tarija y Santa Cruz, en agosto y septiembre de este año.

La Agenda Ciudadana Elecciones 2009 es la expresión pública del punto de vista de varios sectores ciudadanos sobre el tratamiento informativo de las elecciones y la presencia de los candidatos en los medios de comunicación.

Se seleccionaron sectores que usualmente no son fuente de información en la cobertura electoral como universitarios, estudiantes de la Normal, personas de la tercera edad, amas de casa, agricultores, castañeros, profesionales, gremiales, dirigentes vecinales de barrios alejados del centro y ciudadanos vinculados a actividades artísticas y culturales.

La consulta fue realizada por el equipo de la Iniciativa de Comunicación a través de 18 grupos focales y tres conversatorios, cada uno con una duración promedio de dos horas. Cabe aclarar que si bien se siguió la modalidad de grupo focal, por las características de la Agenda se rompió el anonimato de los participantes –con su consentimiento, obviamente- para permitir la difusión de sus intervenciones de manera pública. En casi todos los casos los ciudadanos y ciudadanas accedieron con mucha predisposición a expresar su opinión con nombre y apellido porque fue -dijeron- una de las pocas veces, y en algunos casos la primera vez, que les pedían en una charla institucional decir su palabra sobre los medios de comunicación.

Esta es la primera experiencia de construcción de la Agenda en Bolivia, en el marco del ejercicio ciudadano del derecho a la información y comunicación, como una práctica de expresión de su opinión sobre los contenidos emitidos por los medios en una coyuntura vital de toda democracia como es el de las elecciones.

La Agenda recoge, entonces, en primera instancia, una mirada crítica sobre el trabajo de los medios en procesos electorales, luego presenta una serie de demandas para los medios y candidatos en estas elecciones, posteriormente un conjunto de preguntas a los candidatos en competencia y cierra con la voz de los políticos sobre los medios.

Los medios en elecciones
Hay, en general, un reconocimiento ciudadano del rol informativo de los medios en época electoral. Se señala que sin los medios de comunicación sería difícil conocer a los candidatos, sus propuestas y otros temas del proceso electoral como el padrón biométrico. La televisión y la radio se destacan como los medios más vistos, sin embargo, la televisión es la más criticada.

Hay una coincidencia mayoritaria en que los medios, pese a jugar ese rol, han “perdido credibilidad”, “imparcialidad”, “objetividad”, por lo tanto hay que creerles a medias, dependiendo de la tendencia política de sus propietarios. Una consecuencia de esta toma de posición política –a favor o en contra del Gobierno, a favor o en contra de la “media luna”- es que los espacios informativos se han polarizado, “sólo echan leña al fuego”, fomentan la confrontación, son una seguidilla de “peleas” entre políticos y autoridades, y “todos ya hacen periodismo de opinión”.

En lo que respecta específicamente a los periodos electorales, los ciudadanos consultados consideran que la confrontación tiende a aumentar en los medios. Si bien se difunden las propuestas de los candidatos, en muchos casos se quedan en temas generales, sin profundizar, porque lo que se prioriza y “hace noticia” y se “vende” son las peleas entre candidatos. Y las peleas “cansan”, “aburren”, “no ayudan a elegir”, “distraen”, “muestran lo peor de los candidatos”, “sólo sirven para el rating”.

Muy pocos ciudadanos dijeron que las peleas entre candidatos ayudan a “conocer el carácter” y que eso es importante para el voto. Casi todos se pronunciaron en contra porque en los últimos años las peleas no han parado y ahora con las elecciones que vienen será peor.

En cuanto a las encuestas hay baja credibilidad en ellas porque se las considera instrumentos que los candidatos usan –a través de los medios- para influir en el electorado, sobre todo en los indecisos, o para posicionar su imagen y anular a algunos contrincantes.

Los ciudadanos no se ven reflejados en los medios en época electoral, dicen que la atención está centrada sólo en los candidatos y sus peleas, y no se considera las necesidades del elector y que la cobertura se da sobre todo en el centro de las ciudades.

Demanda a los medios y candidatos
Transparencia, responsabilidad, prudencia y neutralidad es el pedido inicial de los ciudadanos consultados hacia los medios de comunicación. Se demanda “equilibrio”, “imparcialidad”, “que no tergiversen lo que dicen los candidatos”, “que no den cobertura sólo a un candidato” e incluyan más la voz de los ciudadanos, “que hagan participar más a los ciudadanos de a pie”, “que vayan a los barrios”, “que vayan al campo y no sólo se queden en la ciudad”, “que salgan de las plazas para hacer noticias”, “que haya debates en cadena y que pregunten los ciudadanos”. Además hay un clamor porque los medios velen por la unidad del país y no fomenten ni se dejen utilizar para la guerra sucia y las peleas.

Entre la información que desearían conocer de los candidatos a través de los programas destaca los aspectos personales, su familia, qué actividades ha realizado antes, a qué se dedica ahora, si ha ocupado algún cargo público antes, si se compromete personalmente a cumplir lo que promete y qué los diferencia de los otros candidatos.

A los candidatos se demanda que “no mientan”, “jueguen limpio”, “que cumplan sus planes”, “que piensen en toda Bolivia”, “que no se olviden de sus regiones”, “que si sale elegido gobierne para todos”, “queremos ver candidatos serenos”, “el que pelea pierde”.

Sobre las campañas electorales hay una demanda generalizada de que los candidatos hagan sus “campañas en paz”, sin peleas, sin insultos, sin llamar a la división y sin saturar con spots en la televisión. Es más, hay un pedido a que haya horarios fijos de difusión de propagandas para que no cansen.

En cuanto a los temas que consideran imprescindibles para el debate electoral, destaca en primera línea la generación de fuentes de trabajo, de apoyo a la producción, luego se menciona temas de educación, salud, carreteras y vivienda.

Estos temas se complementan con las preocupaciones expresadas en las preguntas hacia los candidatos, en las que se hace énfasis en el trabajo y pobreza, uso de los recursos naturales, la unidad nacional o la visión de país que proponen los candidatos y la futura aplicación de la Constitución Política.

En la parte final de la Agenda se incluye la voz de los candidatos y representantes de campaña en cuanto a su demanda hacia los medios de comunicación.

Las conclusiones que se presentan en este documento apenas reflejan una parte del proceso enriquecedor que significó dialogar con tan distintos y variados sectores ciudadanos y ciudadanas sobre periodismo, medios y elecciones, experiencia que mostró la necesidad de abrir más espacios de reflexión y de expresión pública de la voz ciudadana sobre uno de los escenarios más importantes de la acción política y democrática en la actualidad: los medios de comunicación.